¿Qué es el síndrome de la clase turista?

En la entrada de hoy vamos a hablaros del síndrome de la clase turista, también llamado trombosis de viajero.

Fue llamado así por la década de los 90 al detectar que personas que realizaban viajes de larga duración por avión tenían un mayor riesgo de sufrir trombosis.

Por lo general, cualquier persona que permanezca durante mucho tiempo sentado, sin mover los miembros inferiores, puede sufrir el síndrome de la clase turista, independientemente del transporte -tren, autobús, coche- aunque existe mayor probabilidad de que se produzca en avión debido a que concurren causas como la disminución de la presión barométrica, la deshidratación y el inmovilismo.

¿Cómo puedes evitar este síndrome?

Te recomendamos unos consejos para cuando vayas de viaje evitar la trombosis y así tener un viaje perfecto.

  • • Es recomendable elegir los asientos más próximos al pasillo, para poder moverte sin dificultad y sin necesidad de molestar a nadie.
  • Realiza paseos por el avión, siempre que se te permite.
  • • Estando sentado, evita doblar demasiado las piernas, que queden colgadas o cruzarlas. Puedes hacer pequeños ejercicios como contraer los músculos y relajarlos.
  • Hidratarse es fundamental, es recomendable beber agua cada cierto tiempo para evitar la deshidratación.
  • Reducir el alcohol y el café, ya que puede favorecer la aparición de trombos.

Si a pesar de haber tomado estas precauciones os aparece dolor, coloración azul, aumento de la temperatura de la piel, angustia… ¡Hay que acudir a un especialista!